jueves, 14 de abril de 2011

TEA y Situación Familiar

Bohórquez, Alonso, Canal, Martín, García, Guisuraga, Martínez, Herráez y Herráez (2007) señalan que los padres que reciben el diagnóstico de un hijo(a) con TEA pasan por momentos de gran confusión. Ellos son testigos directos de los cambios de sus hijos(as) lo cual les llega a generar miedo, ansiedad, preocupación y una necesidad inminente de ayuda. Este grupo de investigadores, han encontrado que muchos padres tienen sentimientos iniciales de miedo, confusión, rabia y ansiedad, asimismo una vez que clarifican el diagnóstico, pueden entrar en estados de shock, negación de la situación, embotamiento emocional, sensación de pérdida de control, disminución de la capacidad cognitiva, así como necesidad de conocer el significado y las implicaciones biopsicosociales que tiene el trastorno del espectro autista en su hijo(a) y su familia. Cabezas (2002) refiere que la pérdida que tienen los padres de su “ideal de niño(a)” desencadena una crisis en ellos, lo cual los hace enfrentar una serie de dificultades tanto a nivel emocional como a nivel práctico, produciéndose una perturbación en la dinámica familiar.

Campabadal (2001) menciona que el profesional que trabaja con una familia que tiene un miembro con discapacidad debe tratar de que la familia descubra las cualidades que les permitan tener un adecuado manejo de este miembro. La autora menciona que entre los factores que permiten generar este tipo de fortaleza en la familia son: “la elevada autoestima, la capacidad de controlar el medio, la competencia social y escolar, la calidez materna y la interacción en una familia equilibrada” (Campabadal, 2001 pp. 87)

Campabadal (2001) señala que la discapacidad puede afectar las etapas evolutivas de la familia, por esta razón recomienda que se trabajen los siguientes aspectos en una familia que posee un miembro con discapacidad:

- Brindar información sobre diferentes formas de afrontar el problema, esto ayudará a impulsar el cambio en la familia.

- Tratar de evaluar e intervenir de manera pronta, buscando evitar que la familia vea al niño(a) como una persona con discapacidad, reforzando así su debilidad.

- Generar estrategias que permitan transformar las expectativas limitadas

- Intervenir en los puntos de vulnerabilidad de la familia, por lo que es bueno ofrecerles un espacio para que expresen y validen sus sentimientos y emociones y así eviten caer en un estancamiento en su vida debido a la necesidad de ayudar a la persona con discapacidad, por esta razón es importante que el profesional ayude a los miembros de la familia a elaborar sus propios problemas.

- Organizar un sistema de apoyo y de resolución eficaz de los problemas que se presentan.

- Elaborar las secuelas que trae consigo la discapacidad para las familias.

Cabezas, H (2002) y Campadal (2001), exponen las siguientes etapas que atraviesa una familia en la que se ha diagnosticado un miembro con algún trastorno del espectro autista y recomienda que la familia pueda tener apoyo y contención por medio de algún profesional o bien un grupo de apoyo que le permita atravesar de la mejor manera las distintas etapas:

1. Etapa de negación; se da un aturdimiento e incredulidad, este primer impacto es de shock. Durante esta etapa los padres guardan la esperanza de un error en el diagnóstico y se esfuerzan por convencerse de la ausencia de este trastorno, por lo que normalmente acuden a varios profesionales con la finalidad de escuchar un diagnóstico distinto.

2. Etapa del miedo, incertidumbre, culpa y frustración; El miedo y la frustración hace que los padres se sientan culpables de todo lo que sucede, este sentimiento provoca en los padres un alto nivel de hipersensibilidad ante los comentarios y las miradas, por lo que tienden a aislarse y a sobreproteger al niño(a). En otros casos, se apartan de esta incertidumbre realizando actividades que los alejan del hogar o bien abandonando al hijo(a).

3. Etapa de cólera; los familiares, en especial los padres, manifiestan un enojo intenso contra todos: la familia, los hermanos, Dios, los médicos, asimismo, presentan un continuo estrés ante las conductas difíciles del niño(a), aparecen fuertes sentimientos de ambivalencia.

4. Etapa de manipulación; durante esta etapa los individuos buscan aceptar las circunstancias pero poniendo sus propios términos y manipulando a las personas que le rodean para alcanzar sus fines.

5. Etapa de depresión, vergüenza, dolor y tristeza; durante esta etapa se aceptan finalmente los hechos, pero con una actitud de lastima hacia sí mismo(a), se presenta una necesidad de llorar la pérdida, estos sentimientos son normales durante el proceso de ajuste que poseen los padres.

6. Etapa de aceptación; al tiempo de atravesar por todo el camino anteriormente mencionado los padres logran aceptar la problemática, pueden comprender y hablar abiertamente acerca de la situación, es importante reconocer que mientras que la familia vaya atravesando por las distintas crisis vitales, este proceso de reajuste puede volverse a abrir, por lo que se debe acompañar a la familia para que logre translaborar de forma positiva estas diferentes crisis.

En España, la Consejería de Educación (2007) menciona que tener un familiar o un hijo(a) con TEA, provoca en los miembros de la familia un cúmulo de sentimientos que causan estrés, se presentan la culpa, el enojo, la frustración, entre otras emociones y sentimientos que pueden poner en riesgo la vulnerabilidad de todos los miembros de la familia. Esta misma entidad, menciona que es de carácter fundamental el trabajo con la familia, ya que ellos facilitan el proceso con los niños(as) con autismo y su implicación es uno de los factores más relevantes en el adecuado desarrollo de esta población.

La familia tiene un papel importante en el entrenamiento en la sensibilización y concientización a la sociedad y a las demás personas, por lo que es importante que se le brinden las herramientas necesarias para que puedan contestar todas las interrogantes que tiene el resto de los familiares y/o amigos(as), así como los miembros de su comunidad, de esta forma podrán brindarles un entrenamiento en el manejo de las personas con TEA y fomentar, en la medida de lo posible, la sensibilización. Asimismo, los profesionales involucrados en el trabajo con los TEA deben preparar a los familiares para que puedan afrontar todas las barreras que les impone la sociedad, tales como la crítica negativa que hacen algunas personas y los comentarios descalificantes. Otro aspecto que se debe abordar con la familia, es el relacionado con los cambios en el estilo de vida, ya que se van a dar cambios en la dinámica y en las rutinas diarias, las cuales deben abordarse de la mejor manera y para esto el profesional debe preparar a todos miembros de la familia y fomentar la participación de activa de todos ellos (Bohórquez et al, 2007)

Cabezas (2002) considera que el papel de los padres es muy importante en los procesos de integración social del niño(a), lo cual permitirá una mejor convivencia que permita mantener unida a la familia.

Campabadal (2001) señala que una vez que se ha hecho el diagnóstico de discapacidad en un niño(a), la familia no cuenta con el tiempo suficiente para realizar adaptaciones rápidas y definitivas, por lo que dependiendo de la etapa evolutiva en que se encuentre el niño(a), se deben ir haciendo los ajustes paulatinamente.

Es importante resaltar, que la carga de responsabilidad recae en mayor medida en la pareja, produciéndose un cambio en la distribución de funciones y tareas sociales que cada uno de ellos tiene asignados, por ejemplo en ocasiones la madre sale del trabajo ya que debe llevar al niño(a) a los distintos programas de intervención, lo cual conlleva problemas económicos, asimismo, el significado de la pérdida para cada miembro de la familia, produce muchos pensamientos y emociones que pueden llegar a afectar la vida de pareja, lo cual aumenta los índices de separaciones y divorcios, siendo en pocos casos una forma de reforzar el compromiso matrimonial (Campabadal, 2001)

Verdugo (2000) menciona que cuando una familia no ha asumido positivamente la discapacidad del hijo(a) pueden darse sentimientos y actitudes de sobreprotección extrema, en la cual el progenitor se entrega de forma total al hijo(a) con discapacidad, creándose una gran dependencia a él (ella), cuando se producen estas situaciones los padres llegan a tomar decisiones por los hijos(as) y de esta forma no se respetan los derechos que tiene este hijo(a)

Bohórquez et al (2007) aconsejan a los padres trabajar los siguientes aspectos con la finalidad de poder realizar una adecuada resolución ante la crisis que despierta el diagnóstico de autismo en su hijo(a), así como solucionar los problemas que se presentan en el diario vivir de los padres con hijos(as) con TEA, estas recomendaciones son:

- Exponer verbalmente los sentimientos y la situación que están viviendo los padres;

- Cuidar la salud y el bienestar;

- Tratar de tener pensamientos y actitudes positivas y realistas;

- Buscar apoyo social;

- Buscar servicios y recursos;

- Ser pacientes;

- Asociarse;

- Evitar preferencias excesivas hacia el hijo con TEA

- Resaltar los logros de los hermanos(as) del niño(a) con TEA;

- En la medida de lo posible tratar de mantener normas igualitarias entre los hermanos (as)

- Evitar sobrecargar al hermano(a) sin TEA con excesiva responsabilidad o cuidado de su hermano(a) con TEA

- Evitar comparaciones entre los hermanos(as)

Referencias

Bohórquez, D. M., Alonso, J.R., Canal, R., Martín, M.V., García, P., Guisuraga, Z., Martínez, A., Herráez, M.., Herráez, L (2007) Un niño con Autismo en la familia: guía básica para familias que han recibido un diagnóstico de autismo para su hijo o hija. Salamanca: Universidad de Salamanca y IMSERSO

Cabezas, H (2002) Los padres del niño con autismo: una guía de intervención. Espiga, 35-50

Campabadal, M (2001) El niño con discapacidad y su entorno. Costa Rica: Universidad Estatal a Distancia

sábado, 9 de abril de 2011

Trastorno desintegrativo infantil

Es conocido como Síndrome de Heller o CDD (por sus siglas en inglés). Pellegrini (s.f) menciona que el trastorno desintegrativo infantil es una afección realmente rara, y que no hay muchas estadísticas sobre su incidencia, dicha concepción es reafirmada por George (2009).

La característica principal de este trastorno que el desarrollo normal de los niños(as) y de las habilidades requeridas para la edad en la que se que encuentra, declinan de forma paulatina o abrupta, por lo que dichas habilidades se pierden en el niño(a) (Pellegrini, s.f., recuperado de http://www.elcisne.org/ampliada.php?id=1907)

George (2009) comenta que en el trastorno desintegrativo infantil hay un desarrollo normal del niño(a) y entre los 2 y los 10 años de edad o antes, el niño(a) cae en un estado de regresión el cual puede ser de forma súbita o gradual, presentando un número de signos y de síntomas, generalmente pierde por lo menos dos habilidades mayores, tales como: lenguaje, lenguaje receptivo, atención, habilidades sociales, habilidades del juego y habilidades motoras, así como daño en los patrones de interacción social, comunicación, patrones estereotipados y patrones restringidos de conducta, interés y actividades.

En la mayoría de los casos el inicio de este trastorno se da entre los 3 o 4 años. La pérdida de las funciones puede producir inquietud, hiperactividad y ansiedad en el niño(a), al inicio pueden observarse síntomas conductuales tales como ansiedad, ira y rabietas. Es común que este trastorno se asocie con problemas de retraso mental, el cual por lo general llega a alcanzar un nivel profundo, con el tiempo el deterioro se hace estable y algunas capacidades pueden recuperarse con un grado mínimo (Recuperado de http://www.biopsicologia.net/nivel-4-patologias/1.1.5.4.-trastorno-desintegrativo-de-la-infancia.html)

George (2009) menciona las causas de este trastorno son de origen multicausal, los estudios recientes muestran que aproximadamente el 50% de los niños(as) con este trastorno poseen un encefalograma anormal, así como presencia de ataques epilépticos lo que sugiere una cierta relación entre estas dos condiciones.

Referencias

George, J. E.(2009) El Manual del autismo: información fácil de asimilar, visión, perspectivas y estudios de casos de un maestro de educación especial. Columbia, Canadá: # 1 Book Publishers

Pellegrini, R (s.f.) Informe semanal Trastorno desintegrativo infantil. El Cisne edición digital. Recuperado de http://www.elcisne.org/ampliada.php?id=1907


lunes, 4 de abril de 2011

Paradigmas Teóricos en los Trastornos del Espectro Autista

Actualmente el trabajo con personas con discapacidad está orientado a la consecución de una vida independiente. En un principio el abordaje de la diversidad funcional estaba orientado en un modelo teórico conceptual conocido como el modelo médico rehabilitador. Esta conceptualización de la discapacidad hace mención a condiciones patológicas, por lo que era más orientado a realizar intervenciones individuales, curar, adaptar y rehabilitar a las personas. El problema de este modelo es que se etiqueta a la persona con discapacidad, viéndola como un problema para la sociedad y reforzando la utilización de prácticas discapacitantes (Iáñez, 2009)

Conforme han avanzado los años, las personas con discapacidad y sus familiares han peleado por ocupar un lugar dentro del sistema social que les facilite la inclusión, poco a poco han ido incursionando en los diferentes sectores sociales, volviéndose actores activos de la sociedad, por lo que han logrado ir modificando los paradigmas teóricos que explican la concepción de la discapacidad. A partir de los años 60´s y 70´s un grupo de activistas y organizadores estadounidenses empiezan a luchar por los derechos de las personas con discapacidad (García, 2003) En el año 1962, en la ciudad de Berkeley, California, Estados Unidos, surge este movimiento bajo el grito “Nothing about us without us” lo cual significa "Nada sobre nosotros sin nosotros." (Iáñez, 2009; García, 2003)

Tiene su origen en Berkeley en 1962, cuando Ed Roberts, un estudiante en silla de ruedas consiguió ser admitido en la Universidad de California, después de que el Departamento de Rehabilitación rechazara su petición inicial por su elevado grado de diversidad funcional. Quince años más tarde, se convertiría en el Director del Departamento de Rehabilitación del Estado de California. Este movimiento fue impulsado pues, por personas con diversidad funcional del ámbito universitario, con el objetivo de liberar a las personas de las instituciones cerradas e incluso de sus propias casas donde se encontraban recluídas. (Iáñez, 2009, pp.95)

Iáñez (2009) menciona que Dejong (1979) ha sido el teórico americano que definió un modelo llamado “Modelo de Vida Independiente”, además de ser el primer investigador en incursionar en el trabajo sobre este paradigma, proponiendo un modelo distinto al modelo médico – rehabilitador. Su trabajo se manifestó por un interés en los factores externos e individuales que influyen sobre la vida independiente.

La filosofía de vida independiente es una respuesta al reto de definir que es la discapacidad, dónde se localiza el problema que pueda representar, cuál es la solución más adecuada a ese problema y quién o quiénes son los responsables de dar esa solución… La filosofía de vida independiente también responde a la necesidad de que sean las propias personas con discapacidad quienes asuman la responsabilidad en la gestión de los servicios que les afectan… (García, 2003, pp. 40)

Desde el modelo de vida independiente, se reconoce que la persona con discapacidad es capaz de controlar su propia vida, decidir, evaluar las situaciones y tomar decisiones al respecto. Por lo tanto, el problema sería definido por la dependencia hacia los profesionales, familiares y al medio que no ofrece los accesos necesarios para que pueda equipararse, en lugar de enfocarse en la diferencia física o cognitiva que posee la persona, lo cual hace que el problema se ubique en el entorno físico y en los procesos de rehabilitación y para solucionar este problema se debe brindar asesoría, ayuda mutua, servicios de asistencia personal, así como la eliminación de las barreras, siendo la persona con discapacidad quien controla su entorno (Iáñez, 2009)

Las personas que padecen Trastornos del Espectro Autista (TEA) no escapan de formar parte de este Modelo de Vida Independiente. Sin embargo diversos estudios, han identificado que hoy día las necesidades entre esta población son grandes.

Arnaíz, Merinero,Muela y Vidriales (s.f.) mencionan que en España los investigadores Belinchón, Soltillo, Hernández, y Martos (2008, 2001) identificaron algunas áreas que se deben mejorar y tomar en consideración para valer el Modelo de Vida independiente en las personas con TEA, estas sugerencias son:

· Establecer procedimientos y protocolos homogéneos en la realización de los diagnósticos

· Educar a los servicios sanitarios y de salud en las características que tienen las personas con TEA con la finalidad de brindarles el mejor servicio posible y atender sus necesidades.

· Desarrollar una oferta educativa lo suficientemente flexible y variada, que tome en consideración las necesidades individuales de cada caso y que maximice la adquisición de conocimientos para un adecuado desarrollo personal y participación social.

· Facilitar la transición a la vida adulta, especialmente fomentar la cualificación profesional u ocupacional, o bien prepararlos para vivir de forma independiente, es decir depender lo menos posible de sus familiares.

· Tienen necesidad de tener apoyo en contextos naturales.

· Necesidad de tener un servicio de atención diurna que fomente el desarrollo de habilidades e intereses

· Dificultad para conseguir empleo debido a las características propias del trastorno y la carencia de contar con entornos favorables que se adapten a sus necesidades de predictibilidad, estructuración y explicación de los objetivos a conseguir y conductas demandadas.

En España, hay muy pocos estudios con respecto al desempeño de las personas con TEA en la vida adulta, sin embargo, las investigaciones y censos que se han realizado evidenciaron que esta población poseen dificultades superiores a las que presentan otras tipologías de discapacidad, ya que las dificultades que enfrentan requieren de mucho apoyo por parte de la sociedad (o apoyos en contextos naturales) para que logren desempeñarse en labores u oficios de forma autónoma (Arnaíz et al,s.f.)

Arnaíz et al (s.f) citando a Cabra de la Luna, Bariffi y Palacios (2007) mencionan que a partir de la entrada en vigencia de la Convención de la Organización de las Naciones Unidas sobre derechos de las personas con discapacidad, se busca encaminar las acciones de trabajo con las personas con TEA hacia la mejora de su Calidad de Vida a través de actuaciones psicoeducativas aplicadas en la intervención.

Referencias

Arnaíz, J., Merinero, M., Muela, M.C., Vidriales, R. (s.f.) Autismo,Calidad de Vida Hoy. España: Confederación de Autismo España. Recuperado de http://irati.pnte.cfnavarra.es/creena/008psiquicos/PDFs/autismo%20calidad%20de%20vida%20hoy.pdf

García, J.V. , (2003) El Movimiento de Vida Independiente. Experiencias Internacionales. Madrid: Fundación Luis Vives. Recuperado de http://www.independentliving.org/docs6/alonso2003.pdf

Iánez, D (2009) Vida independiente y diversidad funcional. Resultados de una investigación social aplicada en la provincia de Sevilla. Portularia IX(1), 93-103. Recuperado de http://redalyc.uaemex.mx/pdf/1610/161013161009.pdf